La Venus atrapamoscas tiene un agradable aroma a frutado y las hojas abiertas para dar la Bienvenida a los insectos más desprevenidos. Es la más conocida de las plantas carnívoras cuando no obtienen suficientes nutrientes del suelo, caza insectos y arañas para sobrevivir.
La atrapamoscas cuenta con unos pelos ultra sensibles al tacto llamados cilios detectores. Cuando la presión es suficiente para doblar esos cilios, las hojas se cierran bruscamente atrapando a la presa en el interior.
El movimiento desesperado del insecto estimula la secreción de jugos digestivos, y unas espinas en los bordes de la trampa impiden que el animal se salga. Una vez digerida la presa, la hoja se desprende de su tallo para dar lugar a una hoja nueva.
Pero ¿cómo distingue una planta carnívora entre un insecto y una falsa alarma? ¿Cómo sabe que lo que ha caído entre sus pinzas es una mosca y no una gota o una pequeña piedra?, La atrapamoscas sabe contar, la planta no cierra su trampa inmediatamente, sino cuando un insecto roza al menos dos de sus cilios es un lapso máximo de cinco segundos. De esta forma no desperdicia energía cerrándose cuando no hay comida en su interior.

